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Lego: Halcón Milenario

Cuando lo deseó, Mateo no tenía las 11 bolsas con 1329 piezas en la cabeza; sólo tenía la nave armada y lista para despegar.

Durante varios días, armó y se equivocó y desarmó y volvió a armar. A pesar del decreto, el universo no se la armó. Maldito.

Eso sí: cuando terminó, la satisfacción era muy superior a cualquier viaje en el hiperespacio.